Comúnmente conocido como «vinilo», el policloruro de vinilo (PVC por sus siglas en inglés) se fabrica en una variedad de productos para pisos, incluidas muchas líneas de productos con apariencia de veta de madera, granitos, concretos, entre otros.
Está hecho de un PVC plastificado formulado para su uso en hogares y empresas. El piso PVC es impermeable al agua y son conocidos por su durabilidad de larga duración.
En nuestro mercado, equivocadamente, se ha creído que los pisos de vinilo o pisos PVC son productos diferentes, siendo simplemente dos formas de llamarle al mismo tipo de producto. La razón principal de este fenómeno es que son productos que los importadores han traído en diferentes momentos del tiempo de forma interrumpida, por lo que cambian el nombre para darle un aire de “lo nuevo” o “lo último”.
Aunque no se puede negar que esta clase de pisos ha avanzado enormemente y a pasos agigantados en innovación, tecnología, acabados y realismo, han existido desde hace décadas y siempre han sido llamados pisos de vinilo, pisos de PVC, pisos vinílicos, pisos de vinil, pavimentos vinílicos, pavimentos de PVC, entre muchas otras, todo depende de la ubicación geográfica.
Ahora bien, un “nuevo” tipo de pisos ha ingresado al mercado: los pisos SPC o pisos de vinilo rígido.
Por sus siglas en inglés, SPC significa Stone Plastic Composite es decir un compuesto de piedra-plástica.
Básicamente es el uso del PVC y de la piedra caliza de forma conjunta; la piedra caliza es un material natural, abundante en el planeta y usado ampliamente en industrias como la del vidrio, revestimientos de piedra, agregados de cemento, alimentos y agronomía.
Al ser la caliza un material natural otorga mayor estabilidad y rigidez al compuesto, por lo que el resultado es un piso o pavimento duro que no calca fácilmente las imperfecciones de la superficie, mortero o radier, que es estable en términos de estabilidad dimensional y que es también impermeable como el piso vinílico.
Instalado se ve casi exactamente igual al piso PVC pues sus capas superiores de acabado son iguales. Desinstalado o recién sacado de la caja se puede ver claramente la diferencia, pues el SPC es similar en rigidez a un piso laminado (piso de madera laminada), es decir que no se dobla o curva por sí solo y es difícil de doblarlo con las manos. Mientras el vinilo puede ser fácilmente puesto en forma de O con el uso de las manos.
Este sencillo ejercicio nos habla de la flexibilidad, es decir, de la poca flexibilidad que tiene el SPC y de la altísima flexibilidad que tiene el vinilo.

¿Y eso qué quiere decir? ¿Es bueno o es malo que sea flexible?
Ahí está la gran pregunta y donde queremos centrar el tema, pues los consumidores estamos comparando estos dos materiales como si fueran lo mismo y no lo son.
Una de las grandes características o ventajas que tienen los pisos vinílicos frente a materiales como los pisos laminados, el porcelanato, la cerámica y la madera es la acústica, los pisos de vinilo al ser materiales medianamente suaves, flexibles, superficies medianamente blandas, absorben el ruido que generan los zapatos al caminar (especialmente los tacones), las uñas de los animales domésticos, la caída de objetos y una cantidad de variables. Fácilmente podría ser unos de los materiales más acústicos después de la alfombra.
Esta capacidad acústica que puede estar por el orden de los 3 a los 17 db de absorción la da su flexibilidad.
En el caso del SPC al ser un material rígido compuesto principalmente por piedra, dicha ausencia de flexibilidad se traduce en falta de absorción de ruidos o falta de acústica siendo el comportamiento “sonoro” mucho más cercano al de un piso laminado y muy alejado de un piso de vinilo. De ahí que los pisos SPC son instalados con jumbolón o superlón entre la superficie y el piso para dar acústica o pueden ser fabricados con una manta acústica como IXPE, corcho, EVA, entre otras.
Esta poca acústica tiende a ser irrelevante al consumidor final o residencial, pero es mucho más relevante en espacios comerciales donde se busca comfort y donde hay mayores cantidades de usuarios compartiendo un mismo espacio.
Por otro lado, esa falta de flexibilidad o rigidez le da al SPC una ventaja frente al vinilo y es la tolerancia con la superficie. Al ser el Piso SPC un material muchísimo más rígido que el Piso PVC tiende a ser supremamente tolerante con el acabado del mortero o superficie a recubrir mientras que el vinilo es muy exigente con las superficies y requiere muchas veces adecuaciones y reparaciones para encontrar un buen acabado final.
Después de esa diferenciación básica, pero importante, podemos anotar que los dos materiales comparte el resto de beneficios o ventajas como la resistencia al agua, antibacterialidad, son materiales inertes, reciclables, retardantes al fuego, autoextinguibles, amigables con el medio ambiente, livianos y altísimamente estables así que no requieren grandes dilataciones como el piso laminado.
Por último el tema del precio, los pisos SPC son mucho más económicos que los pisos de vinilo sistema click por lo que beneficia a los consumidores y pone aún más en duda el uso del piso laminado.